¿Qué es la Terapia Craneosacral?

Es una terapia manual suave que utiliza un contacto preciso con las manos para acompañar al cuerpo en un estado de profunda relajación. El trabajo se realiza sobre el cuerpo vestido, principalmente en zonas como el cráneo, la columna y el sacro.

¿Cómo funciona?

El terapeuta utiliza un contacto muy ligero para percibir tensiones y movimientos sutiles de los tejidos, y acompaña al cuerpo sin forzarlo. La propuesta es favorecer la relajación y permitir que el organismo utilice sus propios recursos para recuperar equilibrio.

No se fuerza, no se manipula. Se escucha.

¿Qué afecciones puede tratar?

Se utiliza como práctica complementaria para acompañar situaciones de tensión, estrés, molestias corporales y dificultades relacionadas con la relajación y el bienestar. No diagnostica ni reemplaza el tratamiento de enfermedades. Si existe un diagnóstico médico, el tratamiento indicado por tu profesional debe continuar.

¿Qué ocurre durante la sesión?

La sesión comienza con una breve conversación para conocer qué estás atravesando, sin necesidad de profundizar ni revivir tu historia. Luego te recostás en una camilla, con la ropa puesta.

Mediante un contacto suave y preciso, el terapeuta trabaja diferentes zonas del cuerpo y acompaña sus movimientos y tensiones. Durante la sesión podés experimentar relajación profunda, sensación de liviandad, calor, movimiento o simplemente calma. Cada persona lo vive de manera diferente.

¿Cuánto tiempo dura?

La sesión dura aproximadamente una hora.

¿Cuánto tardaré en ver mejoras?

Cada persona responde de manera diferente. Algunas perciben relajación o alivio desde el primer encuentro; en otras, los cambios aparecen progresivamente. No existe un número de sesiones ni un tiempo de respuesta que pueda garantizarse — el proceso se observa encuentro a encuentro.

¿Cuándo deberías comunicarte con tu médico?

La Terapia Craneosacral es complementaria y no reemplaza la consulta ni el tratamiento médico. Si tenés un dolor nuevo, intenso o que empeora, una lesión importante, síntomas que te preocupan o un cambio repentino en tu estado de salud, consultá con un profesional de la salud. Si ya tenés un diagnóstico o tratamiento, no lo suspendas ni lo modifiques a partir de una sesión. Tu seguridad es siempre lo primero.

Escuchar el cuerpo.
Acompañar.
Permitir.